Tres escalas para llegar a Breslavia

Que toque quien quiera
Quien quiera tocar, bien pueda

Ojalá todos los aeropuertos fueran como el de Munich, con cabinas para dormir una siesta, pequeñas bibliotecas con sillas y sillones reclinados, o salas con bebidas calientes y periódicos gratis. Así sería más llevadero viajar desde y hacia Breslavia. Porque, como comenté en una entrada anterior, desde esta ciudad no hay conexiones aéreas directas hacia algunos países. Viajar de aquí a Colombia toma más de 20 horas, e ir hasta España u otros países de Europa también requiere de varias escalas, a veces interminables y turbulentas.

Por tierra tampoco está bien conectada del todo. Hay unas doce horas de camino en bus hacia Viena y Bonn, en Alemania, está a catorce horas por carretera. Además no hay servicios directos en tren. De nuevo, las palabras de Norman Davies y Roger Moorhouse en su libro Microcosmos, retrato de una ciudad de Europa Central se ajustan a la Breslavia actual, aunque se hable ella, de Presslaw, en el siglo XVI: “(…) por su geografía, (la ciudad) estaba menos integrada con la economía imperial (…). La facilidad para transportar bienes a Poznan, Cracovia, Berlín o Dresden contrastaba con las dificultades para llegar a Viena o Alemania Central”.

Pero no me malinterpreten. Me gusta Breslavia aunque tenga que sacrificar horas de sueño o mediodía viajando.

Napcab en Munich
Cabinas para dormir en Munich, por 30 euros (eso sin contar la tarifa por hora, de 10 ó 15 euros).
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s